¿Quieres vivir tus sueños? Puedes hacerlo. Te enseño cómo haciendo click aquí.

soy dalia

¡Hola! Soy Dalia. Bienvenida a mi página.

Este es un lugar pequeño en el ciberespacio, pero yo lo llamo “hogar”. Y como a cualquier invitada a la que recibo en mi casa, sería un honor mostrarte las mil maravillas que hay por descubrir aquí.  

Pero antes, si me lo permites, quiero contarte mi historia.

¿quién es dalia pamela?

Mi historia comienza el 6 de Octubre del 2015. Y recuerdo bien la fecha, porque fue la primera vez que de verdad sentí que me iba a morir.  

Hasta ese día, había tenido una vida normal. Sin pena ni gloria.

Estaba casada con mi novio de toda la vida. Teníamos una hermosa niña de cuatros años. Trabajaba con mis propios clientes y ganaba lo suficiente para llevar una vida “cómoda”. Lo mejor, era poder trabajar en casa, donde me dedicaba a criar a mi hija al mismo tiempo.  

Estaba cómoda. Sí. Pero no parecía suficiente.  

Hasta que todo dejó de estar bien.

"ya no te amo"

Son palabras que siguen estando entre mis peores pesadillas.  

Mi entonces marido había conocido a “alguien”, y decidido que ya no quería estar conmigo.  

El suelo se abrió bajo mis pies. Mi corazón, se llenó de mil demonios. Pensé en todas las cosas que había sacrificado en la vida para que fuéramos felices.

Nada había bastado, y ahora, me sentía traicionada y herida.  

Estaba sola. No sabía qué iba a ser de mí. O de mi hija.

silencio y soledad

Días monótonos, negros, amargos, intercalaban ataques de pánico, llanto incontrolable y un fuerte deseo de salir corriendo de mi propia piel.

Tenía 16 años, cuando la maestra de artísticas me puso un ejercicio que marcó mi vida. "Dibuja tus peores miedos."

Muerte, silencio y soledad fueron los míos. No concebía la posibilidad de quedarme sola, y básicamente el silencio me parecía el sonido de la muerte. Así es que huía de ellos como si fueran la peste.

Era irónico que ahora me enfrentara a una casa vacía y silenciosa, donde lo que más resonaba era mi voz interior. Nunca me había dado cuenta de lo horrible que me hablaba a mí misma:

• Yo sabía que no era suficiente. Nunca fui suficiente.
• ¿De qué sirvió luchar tanto?
• Nunca me amaron.
• No valió la pena.
• No lo voy a lograr...

Sentía que la vida se me escurría entre los dedos, como agua. Y yo era incapaz de detener el curso de las desgracias, que poco a poco, se iban acumulando.  

Perdí a mis clientes, mi ingreso, mi salud. Tenía constantes problemas con buena parte de mi familia, sobre todo en lo relacionado con el tema de mi divorcio y la custodia de mi hija. Tratar con abogados parecía algo aterrador. No podía dormir. No podía comer. A ese ritmo, me iba a volver loca.  

Tomé una decisión. O me moría de tanta angustia y estrés, dejando huérfana de madre a mi hija...

O le plantaba cara a la vida y luchaba por nosotras.  

Decidí vivir.

hay magia en tu interior

Dejé de llorar. Me levanté de la cama, me arreglé, me puse un vestido y me miré al espejo.  

Creo que nunca me había visto de verdad. Mis ojos verdes se veían grandes y brillantes. Mis labios rojos, seguían sonriendo. Mi cuerpo había perdido peso, pero ahora, como nunca, se mantenía erguido. Era bonita. Nada que ver con soberbia o narcisismo. Era el hecho de que, ahora, mi actitud era diferente.  

¡Estaba viva! Había caminado a través de mi infierno personal… ¡y seguía viva!

Ni todo el horror que había sentido los últimos meses había matado mi deseo, mi ilusión y mi entusiasmo por seguir soñando. ¡En grande! Quería encontrar la forma de volver a la felicidad siendo quien era en realidad. Ahora mi pregunta era… ¿quién me devolvía la mirada en el espejo?

¿quién eres de verdad?

Vivir para los demás, para la felicidad ajena, puede parecer noble. Pero es una trampa. Poco a poco, te vas perdiendo. Te van cortando, aquí y allá. Hasta que eres lo que otros quieren de ti y no lo que realmente deseas ser.  

Ya no sabía quién era. Y no me refiero al conocimiento superficial de saber tu nombre, qué comida te gusta, cuál es tu color favorito… Eso hasta una persona tan perdida, como yo lo estaba en ese momento, te lo puede decir.  

No.  

Yo quería saber quién era de verdad. ¿Cuáles eran mis pasiones, mis deseos, mis sueños? ¿Qué le daba sentido a mi vida? ¿Qué me era tan indispensable como el mismo aire, tanto como para levantarme todos los días con un gran deseo de seguir luchando para conseguirlo y mantenerlo?  

Quería entender qué me hacía vibrar por dentro.  

Y sobre todo, necesitaba estar segura de que esa pasión era mía y no un reflejo de lo que el resto del mundo quería de mí.

Las grandes cosas se hacen poco a poco

Un gran viaje, empieza con el primer paso.

El problema es que esos viajes no tienen mapa. Sabes desde dónde partes, pero no tienes ni idea de hasta dónde vas a llegar. Porque es un viaje que no termina jamás, y mientras más avanzas, más cosas fantásticas descubres.  

Por ejemplo.  

Descubrí que me podía querer a mí misma. No era tan difícil. ¡Todo lo que hacía me parecía mágico y emocionante!

Entendí que nunca estaba realmente sola. Era impresionante la cantidad de gente que estaba dispuesta a ayudarme y quererme. Y yo había estado demasiado cegada por atender a una sola persona para darme cuenta de eso. ¡Qué diferente era la vida con tanta gente bonita en ella!

Me di cuenta de que, con clientes o sin ellos, nunca me faltaba dinero. Siempre tenía comida en mi mesa, un techo sobre mi cabeza, ropa para vestirme, libros para leer y aprender, amigos para platicar, tiempo para viajar y conocer, mil sueños en mi mente… ¡era rica! No tenía en ni un peso en la bolsa… pero era rica.  

Y por si fuera poco, tenía una niña hermosa, talentosa y cariñosa a mi lado. ¡Qué mayor amor podía pedir!  

Robin Sharma dice que basta con tener 5 pequeñas victorias diarias para empezar a construir confianza en tu propio poder. Esas 5 victorias, al sumarse, te dan 150 victorias al mes, y 1825 en un año.  

Finalmente había entendido que la vida está en constante desarrollo. Me había conformado con “existir”. Ahora, estaba viviendo. Cada día era una nueva victoria. ¡Había tanto que aprender, disfrutar y agradecer!  

Indudablemente estaba creciendo. Pero todavía faltaba algo.

claridad y enfoque

Durante esos meses, me fui recuperando. Sueños, deseos, ilusiones… todo regresó a mi vida. Pero aún esa belleza estaba en constante caos. Nada parecía tener pies ni cabeza.  

Sabía que la única forma de descubrirlo era responder una pregunta.

¿qué quieres hacer de tu vida?

Siempre quise ser libre, autosuficiente y trabajar en lo que me gustaba. Mi carrera como diseñadora era una muy pequeña parte de ello. También quería ilustrar y escribir. Crear mundos, ayudar a construir negocios...

En el fondo, quería contar historias.  

Quería soñar y ayudar a otros a soñar, a apasionarse de sus propias vidas y de sus negocios. Y a quién mejor que a mujeres como yo: creativas, inquietas, con ganas de ser y hacer de su vida algo “más” que solo existir.  

Esa claridad me había dado mi camino. Por fin sabía hacia dónde iba y qué era lo que quería lograr.

desear y crear

Me han pasado muchas cosas en los últimos meses. Y sé que mi aventura apenas comienza.  

Sigo soñando y creando, pero ahora lo hago sabiendo quién soy y qué quiero. Sobre todo, verdaderamente consciente de lo mucho que puedo ayudar a otras personas a lograr lo mismo que yo: encontrar un negocio basado en sus talentos, identidades e historias.  

Y así, nació mi marca.

bydaliapamela

Al contarte mi historia, espero que encuentres algo de inspiración. Si eres soñadora y creativa como yo, estás en el lugar correcto.

Todas las herramientas que he adquirido hasta ahora te serán de inestimable valor si lo que buscas es convertirte en una emprendedora, creando un negocio inspirador y contando tu propia historia.  

Yo puedo ayudarte:

Yo sigo soñando. ¿Qué tal si soñamos juntas y hacemos tu sueño realidad?